Washington. — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que impone un arancel global temporal del 10 % a las importaciones, medida que busca —según la Casa Blanca— corregir problemas estructurales en los pagos internacionales y “reequilibrar” las relaciones comerciales del país.
La disposición establece un recargo ad valorem del 10 % sobre la mayoría de productos importados durante un período inicial de 150 días, con entrada en vigor prevista para el 24 de febrero.
El gobierno estadounidense sostiene que la medida pretende reducir el déficit en la balanza de pagos, incentivar la producción nacional y fortalecer sectores industriales considerados estratégicos.
Contexto legal: decisión de la Corte Suprema
La orden ejecutiva se produce luego de que la Corte Suprema limitara parte de la política arancelaria previa del mandatario, al considerar que algunas tarifas habían excedido la autoridad presidencial bajo leyes de emergencia económica.
Tras el fallo judicial, Trump optó por aplicar un nuevo arancel utilizando la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que permite imponer recargos temporales cuando existen problemas significativos en los pagos internacionales.
¿A quién afecta el nuevo arancel?
Según documentos oficiales y reportes internacionales:
- El gravamen se aplicará a productos importados desde casi todos los países.
- Sin embargo, algunos bienes y sectores quedan excluidos por razones económicas o estratégicas, entre ellos:
- minerales críticos y energía,
- productos farmacéuticos,
- ciertos vehículos y componentes,
- algunos productos agrícolas y electrónicos.
Además, ciertos bienes dentro de acuerdos comerciales regionales, como los del T-MEC, podrían mantenerse fuera del nuevo esquema arancelario.
Impacto económico y reacción internacional
Economistas advierten que el arancel podría:
- aumentar costos de importación y presionar cadenas de suministro,
- provocar respuestas comerciales de socios internacionales,
- generar volatilidad en mercados financieros.
La medida también forma parte de una estrategia más amplia que incluye ajustes a políticas comerciales anteriores y la eliminación de algunos aranceles previos tras decisiones judiciales recientes.
Análisis: qué significa para el comercio global
Analistas consideran que esta decisión marca una nueva etapa del enfoque proteccionista estadounidense. Aunque se presenta como una herramienta temporal, el uso de aranceles globales refleja una política orientada a reducir la dependencia de importaciones y fortalecer la producción interna.
Sin embargo, expertos advierten que la combinación de decisiones judiciales, nuevas tarifas y negociaciones comerciales podría mantener la incertidumbre en el comercio internacional durante los próximos meses.
